lunes, 7 de abril de 2014

Papiroflexia de sentimientos

Bonitas pero jodidas.
Hacer papiroflexia con los sentimientos ya no logra calmarme. Tengo la habitación llena de grullas que no vuelan, yacen en el suelo, destrozadas a causa de la vorágine. Les quemaste las alas con la ardiente pasión que decías tener, ¿recuerdas? Se parecen a mí, ¿no crees? Hasta tienen las mismas ojeras por las noches en vela con las luces encendidas. Porque sí, porque soy muy cabrona y no me gusta sufrir sola. A sufrir todas juntas por tu culpa.
Ellas intentan reconstruirse y buscar ganas de vivir entre los miles de recuerdos que hay tirados por aquí. Yo ya no malgasto esfuerzos, todo lo que hago es en vano.

He tirado todas las grullas por la ventana cuando soplaba una violenta ventisca. Espero que no recuerden el camino de vuelta. Oh, también ha caído accidentalmente mi corazón. Qué más da. Ojalá caiga en un abismo sin escalera de emergencia.

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